Cuaderno de bitácora de las Islas Jónicas

Viaje a Grecia
Del 8 al 18 de Julio de 2010
Hola, ola de Ελλάδα

JUEVES, 8 OPORTO – ROMA – ATENAS

A las siete en pie. Nos reunimos en el área de descanso de San Simón de l A9 y en Rande nos pilla una buena tormenta.
Llegamos al aeropuerto Sa Carneiro. Miguel y Fermín buscan el aparcamiento P4 y se salen y bien.
Finalmente conseguimos facturar las maletas pues el peso admitido era 6 kg y no 10.
Desde el cielo reconocemos Mallorca e Ibiza y Cerceña con dudas.
Ya estamos en Roma. Tenemos 5 horas de espera. ¿Tren o autobús hacia roma? Nos liamos con la máquina de billetes de tren y finalmente descubrimos que el autobús es más económico y más turístico. Vemos al pasar el Vaticano, Piazza Cavour, Mausoleo de Adriano, puentes de Roma…
Nos tomamos una pizza en un restaurante cerca de la Estación Termini. Sofocamos el calor del corto paseo con helados de tiramisú, vainilla y café.
Regresamos al aeropuerto. La hora de salida del vuelo, 20:45 que se convierte en la hora real, 22:05 y además con cambio de puerta a última hora.
Durante el vuelo, la pantalla de un monitor simula el recorrido: Brindisi, Nápoes y las islas Jónicas.
Nos ponen de cena pasta con garbanzos a las “finas hierbas”, pollo y pastelillo de pasta filo.
Llegamos a Atenas y tras ajustar la hora y recoger las maletas, buscamos el autobús. Imposible, pues están en huelga. Nos ponemos en la larga fila de los taxis vigilada por policía.
60 euros de cada taxi nos llevan al Hotel Ionis Chalkokondyli 58, Αθήνα 10432, Grecia —y pronúnciese “yonís” para evitar problemas— cerca de la heterodoxa plaza de Omonia también denominada de las tres “p” : papeles, pintadas y barrio chino.

VIERNES, 9 ATENAS- LÉUCADA

Surgen dos opciones: un grupo remoloneará en el Hotel Ionis y el otro pateará Atenas.

GRUPO A O DE ATENAS
Desayuno a las 7:00 a.m. en el cual se produce el primer contacto con el yogur griego. Un taxi nos acerca a la Acrópolis por la calle Dionisiou Areopagita donde están la embajada española, el nuevo museo de la Acrópolis y la entrada principal.

Vemos abrir la taquilla pues son las 8:00 y somos los primeros en subir por las escaleras de mármol, entre olivos encinas y laureles. ¡Casi solos ante el Partenón! Paseo y vistas impresionantes desde la Acrópolis: el mar, la colina del Licabeto, los montes Himeto y Pentélico, Plaka, las iglesias ortodoxas,…y siempre Atenas.

Bajamos hacia el ágora y Fermín se encuentra un escalón muy ligero. Nos detenemos en la iglesia más antigua de la polis: la de los Santos Apóstoles de arte bizantino.
Tomamos granadas de mano pues los granados están llenos de frutos.
La stoa de Atalo nos llama. Los objetos de la vida cotidiana del ágora: juguetes, vasijas, ostraka manufacturados o hechos en casa, estatuas, la clepsidra…
Hermas; esto es del dios Hermes con los atributos correspondientes bien patentes.
Ah mira, por fin: un cartel con la flora del ágora.

Bajemos hacia Monastiraki, calle Ermou, de Hermes, dios del comercio, entre otras cosas, una parte pobre y la otra más cercana a Syntagma, rica.
Una foto en la ouzería. Con mucho gusto y en medio de una encrucijada la pequeña iglesia de Kapnikareas. Unas velas y fotos a los fósiles de su fábrica.

Atención llama el grupo H o del hotel. Id a la estación de buses ¡ya! Dos horas antes de lo previsto. Taxi en Sintagma al hotel y conflicto didáctico con la dirección ¿Kifissia o Kifissou? Aclaración con la recepcionista y partida a la estación de buses: terminal A, en Kifissou, 100 en hora y sin mayores problemas.
Hay dos terminales de autobuses en Atenas desde donde parten autobuses a otras regiones de Grecia: la A en la calle Kifissou 100 para los destinos de Corinto, Epidauro, y Navplio-Micenas, y la B en la calle Liossion 260 desde donde parten autobuses hacia Delfos.

GRUPO H O DEL HOTEL

Desayuna a las 9:00. Toman un bus directo para comprar los billetes del nº 51 con destino a Lefkada. Un argentino que se acerca axuda. Como no hay billetes para las 13:30 se opta por adelantar la salida a las 11:30.

LOS GRUPOS SE REUNIFICAN R=A+H

En marcha hacia Lefkada en los asientos 1, 2 , 3, 34, 35 y 36. Paisaje: mar, olivos, montaña, verde, kartst, …alguna basura en las cunetas y venta de melones. Paso por el canal de Corinto ¡menuda zanja! y carretera norte del Peloponeso. Al otro lado: Delfos, el Monte Parnaso, Naupacto o Lepanto. Puente en Patras y parada en Antirio para comer souvlaki, salchicha en pasta filo y bocadillos de la víspera.
A la vista el río Acheloos Potamos y varios lagos.
Llegamos a la estación de buses en torno a las 17:00 y buscamos el Hotel Nirikos. Está al final del puerto, en pleno centro turístico y pegado al del barco.

Un hotel normalito, no acorde con el precio, pero con buenas vistas. Paseamos por el puerto y las tiendas y se cena en “O Spafkoramenos”, ambientado con escenas de cine. El menú: mousaka, tsatsiki, espaguetis carbonara… Vino de barril en jarra roja de aluminio.

SÁBADO, 10 LEUKADA
Espera para recoger el barco. Ellas de compras y tiendas y ellos a coger los billetes para el regreso a Atenas y algún vino para la comida a bordo.
Sobre las 13:30 se toma posesión del “Santa María”, un Bavaria 42 y primera comida a bordo seguida de un corto descanso, “arranxo” y a media tarde reconocimiento de la ciudad y avituallamiento en el supermercado. En la cafetería nos encontramos con holandeses para calentar la final del mundial.
Se cena en el barco y en el concierto que sigue entra en acción el timple-cabaco y la melódica y nos probamos la voces como tambien escogemos repertorio.
Nos ponemos de palique con los del barco vecino de chicos ingleses, que luego la montarían durante toda la noche.

DOMINGO, 11 LEUKADA – SKORPIOS – MEGANISSI – VATHI
FINAL DEL MUNDIAL: ESPAÑA-HOLANDA

Uau. Ya salimos de Leukada hacia el sur, por el canal. Nuetro primer baño en la isla de Skorpios, como no podía ser menos.

Fondeamos y nadamos hasta la playa. Pronto llega el vigilante y nos echa.

Bueno, nos vamos a la isla de Meganissi. La costeamos, esto es navegamos cerca de la costa, o navegación en cabotaje o de cabo en cabo. Vemos Spartachori y nos bañamos en una cala.

Llegamos a Vathi, en griego, puerto en griego, y baño imprevisto… pues un cabo se enrolla en la hélice, Fermín, Miguel y Alberto buceando, tirando desde todos los lados para desenrollarlo. Final con éxito.

Reconocimiento de las embarcaciones del puerto, Vathi en griego, y españoles que se presentan: catalán y manchega. Y su barco: el Fresquito, con página web y todo.

http://elfresquito.blogspot.com

Nos lo enseñan y nos explican su modo de vida. Quedamos para ver el partido de la Final en el Boom-Boom.
Paseo para ver tabernas, casas, barcos… y por fin una Mythos a presión. Cena en el mismo restaurante: pulpo con aceitunas, saganaki, keftedes o albóndigas, taramosalata y souvlaki de cordero. Nos regalan una botellita de Ouzo, cosa poco habitual.

Aquí mismo vemos la primera parte del partido: noruegos en la mesa de al lado, que jalean a la Española. Más lejos, una mesa de gélidos holandeses.

Segunda parte y prórroga ya en el Boon-Boon con españoles navegantes, tres piragüitas de Melilla que llegaron después de 7 horas de remo desde la isla de Kalamos y un italiano, Giusseppe.
También hay holandeses que tomaron caviar y champán del barcazo, el “Gran Bleu”, con tripulación y todo, si aún tienen la misma pues coreaban a España.
Los dos barcos de españoles partían al día siguiente.

LUNES, 12 VATHI DE MEGANISSI-VATHI DE ITHAKA

Un paseo desde Vathi hasta la cercana Katomeri, unos 2 km, un pueblo delicioso. Meganissi es posiblemente la isla más interesante que nos encontramos.

No es seguro que Katomeri sea un pueblo deliciosamente atrasado como afirma alguna guía pero que cada cual juzgue.

Nos entretenemos con la gea del lugar de blancas calizas con incrustaciones de sílex y graptolitos fósiles.

Recogemos algunas rocas y fotografiamos a los cantores de los olivos y del bosque esclerófilos.

Luego la compra del día: tomates, pepinos, yogur, café… y pan a un panadero que habla español. Su maestra: la navegación.
Partida hacia Ítaca, cual Odiseos, por la costa oeste de Meganesi: Spartachori en el alto, acantilados calizos, pocos pueblos, grutas. Ahí esta la Cave de Papa Nicolis con intento frustrado de entrar con el barco.

Navegación a velar con viento de 15 a 25 nudos. En el camino, la isla deshabitada de Atokos sin árboles y con cabras.
Primer contacto visual con la isla de Ulises. Se fondea en una cala donde ya lo hizo un barco francés con dos cabos a tierra. El ancla garrea con Peque y Josefina a bordo. Alberto cerca.
Levamos anclas y buscamos una nueva cala y fondeamos de nuevo y un cabo a tierra es llevado por Fermín. Casa-taberna abandonada con colchoneta, sendero sobre el acantilado y pozo.

Baño con el agua a 29ºC y aproximación a la playa de cantos, como todas las que vimos. Algunos cantos hermosos y curiosos. Comida a bordo y siesta en los camarotes, en la cubierta y en la playa.
La montaña tapa pronto el sol. Levar y rumbo a Vathi. Ahí está.

Preciosa al fondo de la bahía y viento que dificulta el atraque.
Lo conseguimos al lado de un barco con mallorquines y madrileños.
Rica cena de verduras a la plancha preparada por Fermín y Josefina: berenjenas, tomates, cebollas, pimientos…

Un poco de cabaquiño y algunos se acuestan pronto. Primer paseo de Fermín y Alberto, marcando el territorio hasta la villa de Vathi a unos 2 km.
Reconocimiento de estrellas en la noche

MARTES, 13 VATHI – SANTA EUFIMIA

Amanece en Ítaca, que no es poco. Desayunamos y paseamos el pueblo.

A Carrefour a por lo que haga falta, vino incluido, previa cata.
Un grupo visita la iglesia de los Taxiarchos, que tiene un icono del Greco, y su cementerio… pero cerrada.

Ahora toca probar los típicos baklavas y comprar algunos.
Zarpamos hacia el sur en torno a las 12:00
Nos bañamos y comemos en una cala, Sarakiniko, que tiene una cueva y una miniplaya de cantos. Ah, y los olivos en la misma playa.

Levamos anclas y nos dirigimos a Sami, donde intentamos atracar. Vana misión. Una zodiac nos obstruye la maniobra y sólo nos queda una opción: buscar otro puerto.

Este es Santa Eufemia, bonito, pero atestado de barcos, aunque como se vería, siempre cabe uno más. Guerra de atraques para unos y fondeo en la bahía para nosotros. Viento. Control de las maniobras de los demás barcos desde cubierta, lo que nos entretiene durante un buen rato.
La viejita del barco de al lado no para y un barco negro de italianos entra majestuoso.

MIÉRCOLES, 14 SANTA EUFIMIA – FISKARDO

Se amanece, se desayuno y se duda entre tres opciones: ¿visitar las cuevas de Melissani y Drogarati y coger agua en puerto? ¿quedarse todo el día? ¿zarpar sin ver nada?
Decisión final de los capitanes: lo más posible. Amarrar en el puerto puerto, coger agua y en los taxis de Spiros y Kostas visitar las cuevas. En e trayecto nos recuerdan los taxistas que por aquí y en Sami se rodó la película “La mandolina del capitán Corelli”.
Impresiona la cueva de Melissani, el cielo, el agua salobre, la barca y el instruído barquero. Y líquenes, musgos, higueras palomas y murciélagos.

Pillamos agua y algo de supermercado y a las 11:00 partida con dirección norte.
Fondeo en cala de la costa este de Cefalonia: la “cala del Edén”, en realidad Paliokaravo. Amarre de Fermín a Pinus alephensis. Paseo a la playa por el “bosque” fértil. Al lado barco con suecos. Olivos en una playa de cantos ahuecados de travertino. Dsaparece Fermín y vuelve feliz. Mientras, Alberto bucea y pierde las gafas de imersión. Intento de recuperación en un lugar de 15 m de fondo y filmación del intento. Desenlace: Abando no de las gafas.
La comida a continuación que tiene como base la rica y clásica ensalada de tomate…regada con vino botellón blanco. El mentado krassi leucos.
Llegamos a Fiskardo: ¡segunda ciudad de la isla! Hermosa pero aldea que se diría que solo funciona en verano. Frustra un poco las expectativas pero está atestada de barcos.

Atracamos en una roca del puerto, de las que dejan huella. Una sílfide nórdica nos toma los cabos. Alberto hace gala de su destreza y hincha un poco más el pecho.
Precioso el lugar con casas venecianas salvadas de terremoto de 1953, tabernas y tiendas.

Cena a bordo: pasta con champiñones y tomates al estilo Giancarlo de Cúneo, preparados por Fermín con la supervisión de Miguel y Josefina. Novedad en el postre: tarta de pistachos.
Serenata de los “Cabaqueños” con un barco de italianos al lado. Parte de su tripulación se pasa al nuestro Santa María y María, de diez años, canta con todos… ”Questa picolísima serenata”. Gente en el muelle que pasea, pesca y se acerca.
Amanece y desayuno a base de café griego preparado magistralmente por Miguel y tiendas dosnde el propietario, griego también, desborda falta de optimismo: ¡con los olivos no se come!, ¡con el turismo no se come!, ¡con la historia no se come!… Él conoce España por turismo. Allí todo es distinto: ¡hay industria!
Los topónimos de la isla tienen su terminación en –ata por la influencia italiana.

JUEVES, 15 FISKARDO – NIDRI

Se parte nada más desayunar con pan caliente. Navegando hacia Leukada con mar de fondo, Josefina se ve afecta, menos Fermín y Miguel permanece en silencio.
Se bañan Fermín y Cristina en una gruta después pasando el golfo de Poros “al pairo” en el interior de la gruta que impresiona un poco. Ajos en el acantilado de la entrada y palomas y avifauna específica en el interior. Intenso olor a cueva.

Se despliegan las velas para la navegación alcanzándose velocidades entre 4 y 5 nudos.
Con detalle observamos la costa sur y este de Leukada. Casas de veraneo,  hoteles con escaleras hasta la costa, plataformas junto al mar con hamacas y sombrillas…
Cipreses y olivos entre el bosque. Y atrás quedan las últimas imágenes de Ítaca.

Entramos ahora en una deliciosa bahía con un un pueblo al fondo: Sivota. Observamos hablando lo mínimino y salimos retomando el rumbo.
Se come a bordo al norte del islote Nisos Tilía, próximo a Meganissi y partida rápida hacia Nidri para pillar sitio de amarre. Experiencia nos lo indica.
Nidri decepciona: aguas del puerto sucias, aire maloliente, atraque en línea en el meollo del paseo, playa cercana sucia y de cantos, con esterrila y aguas turbias… pero llena.
¡Ah! Mira ese barco de turistas. Es el Odysseus.

Golondrinas en muchos edificios, en el barco de madera que está a nuestro lado, en el techo de una tienda…

Sólo dos calles: la del puerto y la de las tiendas. Ambiente turístico y vemos llegar tres barcos de crucero.
Visita a la estatua del magnate y cena en el restaurante donde cenaba Onassis, las fotos lo atestiguan: Restaurante Flisvos, desde 1972. Pillamos la carta previo diálogo y acuerdo. La camarera china, ingeniera informática y muy simpática.

Paseo y en el muelle un pintor de spray y recrea y vende motivos japoneses. Los caraqueños toman noche de descanso y deleitan.

VIERNES, 16 NYDRI – LÉUKADA

Amanece para nosotros a las 7:30. Se desayuna y se zarpa sin bajar a tierra.

Paseo en barco hasta el fondo de la Bahía de Nidri donde se observan astilleros, fondeaderos de barcos, casas de pescadores…

Cruzamos la el estrecho y volvemos de nuevo a Meganissi, siempre Meganissi. Spartochori, la asignatura pendiente, nos espera. Amarre perfecto y a la primera. Tanta felicidad no puede ser posible y un nativo nos lo recuerda diciéndonos… que hay que salir para dejar sitio a los ferrys.
Atraque también perfecto a la segunda, al lado de unos alemanes talludos. Se sube por la carretera y a pleno sol hasta el pueblo. Refresco al llegar el la placita con fuente y manguera. Una tienda con señor mayor ofrece jabones de aceite de oliva con el típico ojo griego.
Pueblo de otra época y que merece la pena visitar. Uvas envueltas en redecilla; iglesia ortodoxa, campanario independiente, ferretería, lavandería, supermercado pequeño, taberna entrañable con asador de sardinas, color azul y niño pequeño orgullo de mamá y abuelo, olorcillo a Fasolada que nos proponemos replicar en cuanto volvamos.

Fassolada

Ingredientes para 6 personas:

  • 1/2 kilo de alubias
  • 1 cebolla grande picada (mejor morada)
  • 3 zanahorias cortadas en rodajas
  • 2 hojas de laurel
  • 1 taza, de las de té, de tomate rayado
  • 2 ramas de apio bien picadas
  • 1 taza, de las de té, de aceite de oliva virgen
  • Sal y Pimienta
  • Elaboración:

    1. Dejaremos las alubias en remojo desde la noche anterior.
    2. Al día siguente, escurriremos las alubias y las pondremos en una olla con agua.
    3. Dejaremos que hiervan un poco las alubias y las volveremos a escurrir.
    4. Pondremos agua en la olla y añadiremos de nuevo las alubias junto con el resto de los ingredientes.
    5. Lo coceremos todo a fuego lento por espacio de una hora más o menos.
    6. Añadir las hierbas aromáticas al final de la cocción.

    Se aconseja comer este plato acompañado de pan recién hecho y un vaso de vino tinto.

    El paseo una hora aproximadamente se aprovecha para la compra del día: tomates, pepinos, pan fresco y aceitunas con sabor a limón.
    Baño de aperitivo en la “Cala del Olivar”, hermosa, sucia y con carretera. El agua a 30º C. La comida se une al aperitivo y siesta casi en el agua.
    Partida hacia las 16:00 para Leukada en “flotilla”. Al llegar al canal se forma una fila de veleros: unos 15, delante, otros tantos, detrás. El amarre casi en el mismo lugar que el de partida.
    Intento de Josefina y Cristina de visitar el museo pero está cerrado.
    Preparativos para la marcha: maletas, recogida de los pertrechos y “mosquito polizón” en el barco.
    A las 20:30 revisión del barco por los propietarios y todo correcto.
    Vienen los susodichos propietarios y ponen trampas para ratones por todo el barco con queso feta.
    Última cena en el “Santa María”: huevos fritos con arroz. Música de despedida en la que participa el barco de los italianos fondeado al lado. Suben a bordo con una botella de la cooperativa para la que produce de la variedad Pignoleto de Bolonia… y a la cama.
    Noche.

    SÁBADO, 17LÉUKADA – ATENAS

    Amanece y nos levantamos. Fermín se afeita con cuchilla, después de 30 años, y constata la diferencia. Desayuno y partida hacia la estación de bus para salir a las 9:30. Un taxi para parte del personal y todas las maletas y Femín y Miguel a pié como rito de última despedida de las Jónicas y del Jónico.
    Afeitado de Fermín con cuchilla, después de 30 años.
    Llegada a Atenas con pleno smog fotoquímico en el aire. Hotel Ionis. Comida de “cualquier cosa” en un lugar delicioso: cafetería y pastelería con increíbles especialidades y muchos báklavas. Se compran algunos para el viaje. Delicioso diálogo en inglés, griego, español e italiano… y los gestos correspondientes.
    De nuevo dos nuevos grupos:

    GRUPO A

    Paseo por Atenas a la sombra de la Avenida Panepistimiou, con los edificios de la Universidad, la Biblioteca Nacional y la Academia. La casa de Schliemann, actual museo de la moneda, la confitería Karavan, la joyería Lalauni la plaza Sintagma con el Parlamento.

    El Jardín Nacional próximo al Parlamento con el ombú de la bella sombra y las tortugas.
    La residencia Presidencial con su cambio de guardia. El Estadio, el Templo de Zeus Olímpico, el Arco de Adriano… y Plaka.

    En la calle de Lisikratous, la espléndida linterna de Lisícrates y más allá el barrio de Anafiotika con sus callejuelas.

    Luego el Café de Melina, la Torre de los vientos, la Catedral y cerveza en la misma plaza para quedar con el otro grupo.

    Reunificados recorremos Plaka con sus tiendas de especias y de recuerdos que cierran pronto.
    La cena en la taberna Platanos, un lugar recomendado por las guías y agradable. Cordero, báklava y vino… resines.
    Continuación del paseo por Plaka y café o tónica, según gustos, en Adrianou, al norte del ágora y al pie de la Acrópolis. Es la despedida de Atenas. Desde Syntagma, taxi hacia el Hotel Ionis, Pronúnciese Ionís.

    DOMINGO, 18 ATENAS – GINEBRA – OPORTO – PONTEVEDRA

    El desayuno a las 9:00. Los chicos de paseo y las chicas de últimas compras. La confitería para comprar los baklavas está cerrada.
    Ellas asisten al desfile de la guardia en la avenida Vassilis Sofias.
    Encuentro casual de todos en el metro de Syntagma sobre las 11:00 y regreso al hotel.
    Ni bus ni metro: taxis para el aeropuerto. La hora de salida se anuncia a las 15:45. Breve almuerzo de pie en el aeropuerto: bocadillos o ensaladas.
    Trasbordo de aeronave en el aeropuerto de Ginebra. Espera de tres horas en un mar de tiendas de lujo: moda, relojes, joyas, árabes y nikab, ¿como embarcarán?, hindúes, tom o queso suizo recomendado, un chocolate detalle de Fermín.. y siempre el Channel nº 5.
    En vuelo, el sol nos acompaña y se resiste a acostarse. Los monitores nos entretienen con cortos y chistes. Nada acerca de la ruta.
    Llegada, parking, despedida y autopista hacia nuestros Lares.
    A las 2:30 todo parecía un sueño. 1200 euros no daban para más.

    LOS VINOS DE LA SINGLADURA

    Krasia leucádico y mavros, en botella de plástico.
    Leukaditiki ti BARDEA 2009 blanco seco.
    Leukaditiki ti BERTZAMI del 2009 tinto seco.
    San Gerassimo ROBOLA de Cefalonia.
    Retsina MAKEDONIKOS Tsantali.
    “Xima aspro” Vino blanco de barril

    ¿KIFISSOU O KIFISSIA O KIFISSIAS? THAT IS DE QUESTION

    En Leoforos (avenida) Kifissou, 100 esta efectivamente, la Estación de autobuses llamada Terminal A. Es una avenida que en parte está construida sobre el río Kifissos (Cefiso).
    El Cefiso (griego Κήφισσος, Kifissós, Kephissós, Kêphissos) o Cephisus (griego Κήφισος Kêphissos), es un río que discurre por la llanura ateniense.
    Este río se encuentra en la parte occidental del valle. Hoy gran parte del río fluye adyacente a la autovía que conecta Atenas y Tesalónica, y al este de los montes Parnés y Egaleo y desemboca en el Golfo Sarónico.
    En la desembocadura el río fluye a lo largo de 15 km bajo la autopista y calle principal llamada avenida Kifissou.
    Esto ha descongestionado las calles céntricas de Atenas.
    Kifissia es un barrio de élite al norte de Atenas con edificios de lujo, espacios verdes, escasa contaminación , tiendas, y una estación del metro de la Línea 1 Piraeus-Kiffisias. Es un lugar atractivo que merece se visitado. Los numerosos cafés y bares de mucha clase de la zona son los lugares preferidos de los jóvenes ricos de Atenas.
    El distrito de Kifissia de Atenas está situado a unos 18 kilometros al noreste del centro de Atenas. Es uno de los mejores barrios de la elite de la ciudad que ofrece etiquetas como Valentino, Prada, Chanel y mucho más. Es también un lugar para salir de noche.

    HERMAS POR TODAS PARTES
    En la Antigua Grecia, una herma (en griego antiguo έρμα, plural έρμαι hermai) era un pilar cuadrado o rectangular de piedra, terracota o bronce (el estípite) sobre el que se colocaba un busto (normalmente el del dios Hermes), habitualmente con barba (signo de fuerza física), y cuya base se adornaba con un falo en erección (símbolo de masculinidad y de disposición a las armas).

    De la Wikipedia

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